¿Haces deporte y sudas mucho? Cómo cuidar tu cuero cabelludo y tu cabello
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Si haces deporte con frecuencia, probablemente ya tienes una rutina para cuidar tu cuerpo después de entrenar. Pero ¿qué haces con tu cuero cabelludo?
El sudor, la humedad, el roce de las gomas, llevar el pelo recogido durante horas y los lavados frecuentes forman parte del día a día de muchas personas que entrenan varias veces por semana. Y aunque ninguno de estos factores significa necesariamente que tu cabello vaya a dañarse, sí pueden hacer que necesites adaptar tu rutina capilar.
En este artículo te contamos qué ocurre en el cuero cabelludo cuando sudas, cuándo tiene sentido lavar el pelo después de entrenar y qué puedes hacer para mantenerlo cuidado sin complicar tu rutina.
¿Qué le pasa al cuero cabelludo cuando haces deporte?
Cuando entrenamos, aumenta la temperatura corporal y producimos sudor para ayudar a regularla. El cuero cabelludo también suda, especialmente durante entrenamientos intensos o cuando llevamos el cabello recogido.
El sudor no es malo para el cuero cabelludo. El problema puede aparecer cuando se combina de forma habitual con otros factores como acumulación de productos, exceso de sebo, humedad prolongada o fricción.
Por eso, si entrenas prácticamente todos los días, es normal que notes que tu cabello necesita unos cuidados diferentes a los de una persona que hace deporte ocasionalmente.
¿El sudor hace que se caiga el pelo?
No. Sudar por sí mismo no significa que el cabello vaya a caerse.
La caída del cabello tiene muchas posibles causas y no debería atribuirse automáticamente al sudor. Sin embargo, entrenar frecuentemente puede hacer que sometamos el cabello a determinadas situaciones de forma repetida: recogidos tirantes, fricción, lavados frecuentes, calor, humedad o acumulación de productos.
Por eso es más interesante fijarse en el conjunto de hábitos que rodean al entrenamiento que culpar al sudor.
Si estás experimentando una caída abundante o persistente, lo recomendable es consultar con un dermatólogo o profesional sanitario para identificar la causa.
¿Tengo que lavarme el pelo después de hacer deporte?
No existe una única respuesta para todo el mundo.
Depende de cuánto sudes, de tu tipo de cuero cabelludo, de la intensidad del entrenamiento y de cómo te sientas después de entrenar.
Si haces ejercicio suave y apenas sudas, quizá no necesites lavar el cabello cada vez.
En cambio, si realizas entrenamientos intensos, sudas mucho y notas el cuero cabelludo húmedo, graso o incómodo, puede tener sentido limpiarlo.
Y aquí hay algo importante: lavarse el pelo con frecuencia no es necesariamente malo. Lo importante es utilizar una rutina de lavado adecuada para tu cuero cabelludo y evitar productos excesivamente agresivos.
Puedes leer más sobre este tema en nuestra guía sobre [lavarse el pelo a diario y la producción de grasa].
El problema no es entrenar: es cómo cuidas tu pelo alrededor del entrenamiento
Si haces deporte varias veces por semana, hay pequeños hábitos que pueden marcar la diferencia.
1. Evita llevar el pelo excesivamente tirante
Una coleta muy apretada puede resultar cómoda para entrenar, pero mantener el cabello bajo tensión repetidamente no es la mejor opción.
Siempre que puedas, utiliza recogidos que mantengan el cabello controlado sin ejercer una tensión excesiva sobre la raíz.
También puede ayudarte utilizar gomas suaves y variar la posición de la coleta o el moño.
2. No mantengas el pelo húmedo y recogido durante horas
Después de entrenar, intenta no dejar el cabello mojado por el sudor dentro de una coleta o un moño durante mucho tiempo.
Si no vas a lavarlo inmediatamente, puedes dejar que el cuero cabelludo se seque y el cabello respire antes de volver a recogerlo.
3. Presta atención a la fricción
La fricción repetida puede afectar especialmente a los largos y puntas.
El contacto constante con ropa deportiva, gomas, toallas o superficies puede aumentar el roce y favorecer que el cabello se enrede o se rompa con mayor facilidad.
4. Lava el cuero cabelludo, no castigues el cabello
Cuando necesites lavar el pelo, el objetivo principal del champú es limpiar el cuero cabelludo.
No hace falta frotar agresivamente los largos ni utilizar grandes cantidades de producto. Un masaje suave con las yemas de los dedos suele ser suficiente para repartir el champú y limpiar la raíz.
Si tu cuero cabelludo tiende a ser graso, puedes encontrar más información en nuestra guía sobre [cuero cabelludo graso y cómo cuidarlo].
¿Y qué pasa con el pelo si entreno todos los días?
Si entrenas cinco o seis días por semana, es posible que necesites lavar el cabello con bastante frecuencia.
En ese caso, más que intentar espaciar los lavados a toda costa, tiene sentido preguntarte:
- ¿Mi cuero cabelludo está cómodo?
- ¿Siento exceso de grasa después de entrenar?
- ¿Tengo acumulación de productos?
- ¿Mi champú limpia sin dejar sensación de tirantez?
- ¿Estoy protegiendo los largos y las puntas?
La frecuencia adecuada es individual.
Dos personas pueden entrenar exactamente lo mismo y necesitar rutinas diferentes.
¿Puede ayudar un pre-shampoo si haces deporte?
Aquí entra en juego un ritual que puede resultar especialmente interesante para las personas que entrenan con frecuencia: el pre-shampoo.
Un pre-shampoo es un producto que se utiliza antes del lavado para preparar y cuidar el cabello o el cuero cabelludo.
En el caso del hair oiling, se aplica una pequeña cantidad de aceite antes del champú y se deja actuar durante un tiempo determinado antes de lavar.
La finalidad no es evitar que tengas que lavarte el pelo después de entrenar, sino incorporar un paso de cuidado antes del lavado.
Esto puede resultar especialmente interesante si tu rutina implica lavados frecuentes.
Hair oiling para personas que hacen deporte
El hair oiling no tiene por qué ser un ritual largo ni complicado.
Puedes incorporarlo una o dos veces por semana, dependiendo de las necesidades de tu cabello y cuero cabelludo.
Una rutina sencilla sería:
1. Aplica una pequeña cantidad de aceite sobre el cuero cabelludo seco.
No necesitas empapar la raíz. Más cantidad no significa mejores resultados.
2. Distribúyelo por secciones.
Puedes hacer pequeñas separaciones con los dedos para aplicar el producto de manera uniforme.
3. Masajea suavemente.
El masaje puede convertirse además en un momento de relajación dentro de tu rutina.
4. Si quieres, aplica una pequeña cantidad en medios y puntas.
Especialmente si notas las puntas secas o expuestas a mucha fricción.
5. Déjalo actuar y lava el cabello.
Después, utiliza tu champú habitual y continúa con tu rutina.
Si quieres conocer el proceso con más detalle, puedes consultar nuestra [guía completa sobre hair oiling antes del lavado].
¿Qué aceite elegir si haces deporte y tienes el pelo fino?
Este punto es especialmente importante.
Si tienes el cabello fino y además lo lavas con frecuencia, probablemente no quieras utilizar una fórmula excesivamente pesada que deje la raíz grasa o resulte difícil de retirar.
En estos casos, puede ser interesante buscar aceites de textura ligera y utilizar una cantidad pequeña.
Algunos aceites vegetales que suelen utilizarse en rutinas capilares son:
Aceite de jojoba
Tiene una textura ligera y es una de las opciones más interesantes para quienes no quieren una sensación excesivamente pesada.
Aceite de pepita de uva
Es un aceite de textura ligera que se utiliza habitualmente en formulaciones cosméticas y capilares.
Aceite de argán
Puede ser interesante especialmente para cuidar los largos y puntas.
Aceite de aguacate
Es más nutritivo y tiene una textura más rica, por lo que puede utilizarse en pequeñas cantidades según las necesidades del cabello.
La elección del aceite no debería basarse únicamente en que un ingrediente sea popular. También importa la textura de la fórmula completa, la cantidad utilizada y cómo responde tu propio cabello.
¿Y si tengo el cuero cabelludo graso?
Tener el cuero cabelludo graso no significa automáticamente que tengas que evitar cualquier tipo de aceite.
Lo importante es adaptar la cantidad, la frecuencia y el tipo de producto.
Si tienes tendencia a producir mucho sebo, aplicar demasiado aceite o dejarlo durante demasiado tiempo puede resultar incómodo y hacer que necesites más lavados.
Por eso, si quieres probar el hair oiling con un cuero cabelludo graso, empieza siempre con poca cantidad y observa cómo responde tu piel.
Growmero: un pre-shampoo pensado para cabellos finos
En OILÉ creamos Growmero precisamente teniendo en cuenta una situación que nos parecía poco atendida: queríamos un aceite pre-lavado que cuidara el cuero cabelludo sin resultar excesivamente pesado para cabellos finos.
Su fórmula combina diferentes aceites vegetales, entre ellos jojoba, pepita de uva, argán y aguacate, junto con aceites esenciales de romero, tomillo y lavanda.
La idea es sencilla: crear un ritual de cuidado antes del lavado que puedas incorporar incluso si entrenas habitualmente y necesitas lavar tu cabello con frecuencia.
No necesitas convertirlo en un ritual complicado. Unos minutos antes del lavado pueden ser suficientes para incorporarlo a tu rutina.
Una rutina capilar sencilla para personas deportistas
Si entrenas varias veces por semana, tu rutina podría ser tan sencilla como:
ANTES DE ENTRENAR
→ Recogido cómodo, evitando excesiva tensión.
DESPUÉS DE ENTRENAR
→ Deja que el cuero cabelludo se seque y evita mantener el pelo húmedo y apretado durante horas.
CUANDO NECESITES LAVARLO
→ Limpia el cuero cabelludo suavemente con un champú adecuado.
1-2 VECES POR SEMANA
→ Incorpora un pre-shampoo o hair oiling si encaja con las necesidades de tu cabello.
SIEMPRE
→ Presta atención a los largos y puntas, especialmente si están expuestos a fricción, calor o recogidos frecuentes.
En resumen
Hacer deporte no significa que tengas que renunciar a cuidar tu cabello.
El sudor forma parte del entrenamiento y, por sí mismo, no es un enemigo del cabello. Lo importante es prestar atención a todo lo que ocurre alrededor: cómo recoges el pelo, cuánto sudas, cuándo lo lavas, qué productos utilizas y cómo cuidas tu cuero cabelludo.
Si entrenas frecuentemente, una rutina sencilla y constante puede ser mucho más útil que acumular productos.
Y si quieres incorporar un paso extra, el hair oiling o pre-shampoo puede ser una opción interesante para cuidar el cuero cabelludo y preparar el cabello antes del lavado.
Tu rutina deportiva también puede incluir el cuidado de tu cuero cabelludo. 🌿